El comportamiento de los padres está generando en cada vez más niños algunos problemas psicosociales.

Desgraciadamente los padres no son conscientes del daño que hacen a sus hijos. Ellos llevan a cabo acciones que pueden considerar como “normales” y no es así.

Actualmente muchas personas necesitan varias sesiones de psicoterapia para saber de dónde vienen sus problemas. En la mayoría de los casos, las raíces son muy sencillas: se trata de emociones y preocupaciones infantiles.

Ta compartimos las adicciones típicas y rasgos de personalidad cuyo guión tiene que ver mucho con frases que utilizaron los padres  de tus alumnos en la niñez y adolescencia, te pedimos poner mucha atención:

1. Nivel de ansiedad alto y falta de autosuficiencia

Existe la noción como “padres helicóptero”: son padres que vuelan sobre las cabezas de sus hijos sin perder de vista ni un detalle de su vida social.

Este control excesivo provoca trastornos psicológicos y falta de iniciativa de los hijos en la vida adulta. Por ejemplo, si no puedes tomar ni una decisión importante sin antes llamar a tus padres, probablemente fuiste víctima de este tipo de educación.

2. Adicciones y deportes extremos

Si los padres de familia le cuentan a su hijo cómo batallaron después de su nacimiento, cuántos problemas les trajo y que estarían mejor si no tuvieran hijos, etc. El niño lo entiende literalmente: “Todos están mal por mi culpa. Si no existiera, no habría problemas”.

La consecuencia va a ser que el niño encuentre otra forma de conducta autodestructiva: alcohol, tabaquismo, drogas y deportes extremos.

3. No pueden relajarse por completo

Los padres que repiten todo el tiempo frases como “Sé más serio“, “No te portes como niño”, ”Es hora de que seas más inteligente”, etc.

Forman a su hijo como una persona adulta y seria. Incapaz de descansar y relajarse por completo. Además, esto puede ser muy problemático, pues ellos en un futuro no podrán entender a los niños y odiarán a las personas infantiles.

4. El deseo de ser como los demás

Si los padres a menudo comparan a su hijo con otros niños que les parecen más exitosos, seguramente los hijos desarrollarán una personalidad muy crítica hacia sí mismos.

Y probablemente se convertirán en personas con autoestima baja. Estando constantemente inconforme consigo mismo. Y motivado a demostrar su superioridad sobre sus compañeros geniales. El niño simplemente empezará a jugar el papel de un niño decente, buscando parecerse a los demás y odiándose a sí mismo por la incapacidad de ser tan ingenioso. Esta situación es muy grave.

5. Problemáticas en la vida personal

Las frases de los padres como “¡No confíes en nadie!“, ”Todos mienten“, ”Todas las personas son peligrosas si no son tus padres”. El niño empieza a percibir el mundo alrededor como un ambiente hostil y comienza a ver trampas en todos lados. Y al crecer, esta persona puede tener serios problemas con la confianza, lo cual afectaría mucho su vida personal.

6. La necesidad de tener una pareja parecida a su padre

La explicación “¡Aún eres demasiado pequeño para esto!“ es el atajo directamente al infantilismo. El niño seguirá siendo ”pequeño” para la vida adulta. Y va a crecer buscando a una pareja que cumpla las funciones de su padre.

7. No aceptan sus talentos y tienen falta de iniciativa

Si los padres usan todo el tiempo palabras como “¡No te creas tan inteligente!“, ”¡Deja de soñar!“, “¿Por qué no eres como todos?”. El pequeño no tendrá una opinión propia, ni interés para aprender algo, ni iniciativa o cualidades de líder.

Lo peor es que este niño no solo tendrá problemas para mostrar sus talentos, sino también para resolver sus problemas.

8. Supresión de emociones

Si los padres no son muy generosos mostrando sus emociones, son reservados o incluso secos, esto también se reflejará en los niños. Si todo esto viene acompañado con frasescomo “¡No llores!“, ”No pasa nada, no duele tanto“, “Aguanta, deja de llorar, el niño dejará de entender sus propios sentimientos creyendo que es malo mostrarlos.

Como consecuencia, esto puede traer enfermedades psicosomáticas porque los sentimientos negativos no desaparecen sino que destruyen el organismo por dentro.

9. Sentimiento de culpa y depresión

“Nosotros no tuvimos la oportunidad de estudiar en la universidad, pero nos limitamos en todo para que tú puedas hacerlo. ¿Entiendes el sacrificio?“.

El niño no tiene la culpa de lo que haya sucedido en la vida de sus padres en su pasado, pero con este reproche se siente totalmente culpable. ”¡Y no te atrevas a sacar un seis!”,es otro mensaje pero el resultado es el mismo: el niño se estresa y siente culpa.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, ingresa tu comentario
Por favor, ingresa tu nombre aquí